« Volver

Cheesecake de turrón con piña y chocolate

Postres y dulces

Puntuar Añadir a favoritos

La receta se ha añadido a tus favoritos.

La receta ya había sido añadida a tus favoritos.

Debes habilitar las Cookies para guardar tus favoritos.

70 min
(60)
Duración
Dificultad
60 Puntuación
Cómo hacer cheesecake de turrón con piña y chocolate
Imprimir  Sugerir

La receta se ha añadido a tus favoritos.

La receta ya había sido añadida a tus favoritos.

Debes habilitar las Cookies para guardar tus favoritos.

Instrucciones

Tiempo de cocción: 45 min
Tiempo de preparación: 70 min

Materiales:

- Molde de bizcocho de 18 cm de diámetro

CÓMO PREPARA CHEESECAKE DE TURRÓN CON PIÑA Y CHOCOLATE:

  1. Para la cheesecake: cortamos el turrón en dados y lo calentamos en un cazo junto a la leche hasta derretirlo. Vertemos a un bol, añadimos el queso, el azúcar, la harina, los huevos, la nata y batimos todo con ayuda de una batidora.
  2. Disponemos la masa sobre el molde engrasado y cocinamos durante 45 minutos a 160 ºC. Mientras se hornea, preparamos la piña caramelizada: cortamos la piña en dados, la juntamos en una sartén con el azúcar y el agua y cocinamos hasta caramelizarla. Reservamos.
  3. Para la salsa y lágrima de chocolate salado: derretimos el chocolate al baño María: una pequeña parte la empleamos para hacer una lágrima de chocolate que enfriamos durante 10 minutos y el resto para salsear nuestra tarta desmoldada.
  4. Para la decoración: espolvoreamos un poco de cacao sobre la salsa de chocolate, disponemos la piña caramelizada al gusto, galletas especiadas trituradas y terminamos con la lágrima de chocolate en la parte delantera. Decoramos con hojitas de hierbabuena y… ¡a disfrutar!

INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE NUTRICIÓN:

Dentro de la repostería, podemos pensar que está todo inventado, aunque siempre se puede jugar con contrastes de sabores aparentemente opuestos. En este caso, vemos como se juega con el sabor dulce de una tarta y la piña caramelizada, con el toque del chocolate con escamas de sal. Está claro que, en cuanto a sabor, esta tarta no dejará indiferente a nadie.

Ya sabemos que no es una receta para elaborar a diario, ni para consumir habitualmente, pero puede ser una opción para celebraciones o comidas y cenas especiales.

A nivel nutricional tenemos una receta muy densa calóricamente hablando, con mucha cantidad de azúcar añadido. Podríamos intentar disminuir la cantidad de azúcar que añadimos, utilizando alguna fruta en su lugar. Aunque no olvidemos que lo fundamental en este tipo de recetas es consumirlas con moderación y en una ración mesurada. Podemos buscar ingredientes etiquetados sin gluten, ya que no vamos a notar ninguna diferencia en el sabor, y conseguimos un postre apto también para personas celiacas.

También podemos usar harina de garbanzo y agua para sustituir el huevo, así como yogur vegetal o tofu sedoso para sustituir tanto la nata como el queso de untar. Tendríamos así una receta vegana.

Información nutricional sobre el ingrediente destacado:

n repostería, dentro de las tartas, la de queso es una de las más aclamadas y disfrutada. Existe una gran variedad de quesos. Es uno de los lácteos más usados. Aunque el más frecuente es a partir de leche de vaca o cabra, puede ser también a partir de leche de oveja o incluso búfalo o camella. Es uno de esos alimentos que no deja a nadie indiferente, o lo amas o lo detestas. Sobre todo, cuando hablamos de quesos muy fuertes, como el roquefort.

Cómo vemos en esta receta, el queso aporta una gran versatilidad en la cocina, no sólo se utiliza para salsas o para gratinar. Incluso en países como Francia, se suele acabar la comida con una degustación de quesos, a modo de postre.

A nivel nutricional, el queso, ya que parte de una leche, es rico en proteínas y grasas de buena calidad y no es perjudicial para la salud cardiovascular. No necesitamos evitar usarlos por este motivo, aunque si tenemos que tener en cuenta que cuanto más curado sea el queso, mayor concentración tanto de grasa como de sal, por lo que puede ser muy denso calóricamente hablando. También son una fuente de vitaminas, así como de minerales como el calcio, aunque no olvidemos que los lácteos no son un alimento imprescindible para cubrir sus requerimientos.