« Volver

Crema de coliflor

Recetas de cremas y sopas

Recetas veganas

Puntuar Añadir a favoritos

La receta se ha añadido a tus favoritos.

La receta ya había sido añadida a tus favoritos.

Debes habilitar las Cookies para guardar tus favoritos.

65 min
(111)
Duración
Dificultad
111 Puntuación
Cómo hacer crema de coliflor
Imprimir  Sugerir

La receta se ha añadido a tus favoritos.

La receta ya había sido añadida a tus favoritos.

Debes habilitar las Cookies para guardar tus favoritos.

Instrucciones

Tiempo de cocción: 30 min
Tiempo de preparación: 65 min
Precio por ración:

desde 0,50 euros*

CÓMO PREPARAR CREMA DE COLIFLOR: 

  1. Para la crema de coliflor: pelamos la cebolla, la cortamos en porciones y la rehogamos en una olla hasta dorar. En ese momento, añadimos los arbolitos de la coliflor, su tronco en porciones, removemos y rehogamos un par de minutos más.
  2. Cubrimos de agua y cocemos durante 30 minutos a fuego medio. Añadimos la nata de arroz, salpimentamos y agregamos el ajo granulado. Batimos el conjunto hasta conseguir una crema homogénea.
  3. Servimos la crema en platos hondos. Para la decoración: hacemos un crujiente de calabacín disponiendo unas ruedas finas en un plato apto para microondas entre dos papeles de cocina y con otro plato encima. Calentamos a máxima potencia durante 5 minutos y reservamos.
  4. Cortamos en juliana las espinacas y las colocamos en el centro del plato. Continuamos con unas pocas avellanas trituradas y el crujiente de calabacín. Terminamos con un poquito de aceite de oliva y… ¡a disfrutar!

CONSEJOS PARA PREPARAR CREMA DE COLIFLOR:

  • Si nos gustan los sabores más tostados, podríamos preparar esta crema al horno cortando todas las verduras de la misma manera, con un chorrito de aceite de oliva asándolas a 180 ºC durante 30 o 40 minutos.
  • Si os gustan las cremas más cremosas o más líquidas, hay dos opciones:
  • Para más cremosas: utilizar un poco más de tronco o menos agua
  • Para más líquida: utilizar menos tronco de coliflor o suprimirlo, o añadir más agua al cocer o batir.
  • Os recomendamos batir con vaso batidor porque se consigue una crema más suave y una mezcla más homogénea que con la batidora de brazo, pero perfectamente se puede hacer con una de brazo.
  • El crujiente de calabacín se puede preparar también al horno. Haciéndolo al horno controlamos mejor el punto que queremos pero es más costoso. Además, nos parecía interesante enseñaros también la técnica del microondas para los días en los que tenemos que ir rápido.
  • Tenemos que tener cuidado cuando retiremos el plato del calabacín del microondas porque coge mucha temperatura y podemos quemarnos.
  • Para la decoración, si no os gustan las avellanas, se puede utilizar otro tipo de frutos secos pero sí os recomendamos que la acompañéis con alguno porque los sabores combinan a la perfección.

INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE NUTRICIÓN:

Si, lo sabemos, la coliflor tiene una mala fama en cocina, totalmente inmerecida. Lo importante con cualquier alimento, es saber sacarle el mayor partido posible. Una crema es una forma sencilla de darle uso.

Ahora que llega el frío, puede ser un gran primer plato, para cualquier comida o cena. En esta receta, junto con la ración de verduras y especias, tenemos una nata de arroz. Podríamos utilizar tofu, anacardos o alguna raíz o tubérculo como zanahoria, boniato o patata para espesar. Las últimas dos opciones incluirían también hidratos de carbono al plato. Para completar el plato, añadiríamos una guarnición de proteínas y verduras de segundo.

Es una receta vegana, por lo que es apta para todo el mundo. También es una receta sencilla de hacer apta para personas con celiaquía, sólo deberíamos asegurarnos que los ingredientes etiquetados estén etiquetados sin gluten ni trazas del mismo.

Información nutricional sobre el ingrediente destacado:

La coliflor, esa gran desconocida. Mucha gente no sabe que tanto la masa o pella blanca característica, como las hojas, son comestibles. Dicha masa o pella, puede ser tanto blanco amarillento, verde o violeta según la variedad cultivada.

Alimento rico en fitoquímicos, estos son los causantes del fuerte olor durante su cocción, sobre todo cuando la hervimos. Si la cocinamos escaldada, horneada, gratinada, salteada o como base de cremas o incluso pizzas, evitamos ese olor tan característico. También podemos añadir un poco de leche, vinagre o limón exprimido para evitar dicho olor. Sólo hay que tratarla con mimo en la cocina para poder disfrutarla. También podemos rallarla para hacer un falso cuscús y sorprender a nuestros comensales.

A nivel nutricional, al igual que la gran mayoría de verduras y hortalizas, es una fuente de fibra. Contiene también vitaminas del grupo B, vitamina K y es muy rica en vitamina C.

Ya no tenemos excusas para incluirla en nuestra mesa, aprovechando su versatilidad en la cocina.