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Cupcakes de frambuesa y plátano

Postres y dulces

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60 min
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Duración
Dificultad
59 Puntuación
Cómo hacer cupcakes de frambuesa y plátano
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Instrucciones

Tiempo de cocción: 20 min
Tiempo de preparación: 60 min

Materiales:

- Batidora Silvercrest
- Molde para magdalenas
- Blondas para magdalenas Ernesto
- Procesador de alimentos Silvercrest
- Manga pastelera
- Boquilla rizada

CÓMO PREPARAR CUPCAKES DE FRAMBUESA Y PLÁTANO:

  1. Para los cupcakes: en un bol, ponemos los plátanos cortados en rodajas, los huevos, la leche, la miel, la harina, la levadura y la sal. Batimos todo con la batidora Silvercrest hasta conseguir una textura homogénea.
  2. Incorporamos los copos de avena, las frambuesas enteras y mezclamos con una lengua para que no se mantengan enteras. Colocamos las blondas en el interior de los moldes para magdalenas, dividimos la masa y horneamos durante 20 minutos a 190 ºC.
  3. Para el frosting: batimos hasta montar el queso con la nata y el azúcar, ayudándonos del procesador de alimentos con la varilla. Una vez montado todo, incorporamos el yogur griego de fresa realizando movimientos envolventes. Reservamos en una manga pastelera con boquilla rizada y si es necesario, enfriamos un poco en la nevera para que gane consistencia.
  4. Para la decoración: disponemos el frosting sobre los cupcakes y ponemos sobre él una pastilla de chocolate ruby y una frambuesa. Terminamos con unos pocos copos de avena, un poco más de chocolate rallado y… ¡a disfrutar de esta dulce receta!

CONSEJOS PARA PREPARAR UNOS CUPCAKES DE FRAMBUESA Y PLÁTANO:

  • Los plátanos y la leche nos aportarán una textura esponjosa al resultado de nuestros cupcakes.
  • Para mantener la forma y encontrarnos los contrastes de sabor de frambuesas y avena al morder los cupcakes, tenemos que incorporar estos ingredientes en el último momento y mezclarlos con una lengua para así no desmenuzarse en exceso.
  • A la hora de hacer los cupcakes, a diferencia de las magdalenas tradicionales, lo que buscamos es que la base de magdalena no tenga copete para después poder decorarla. Por lo tanto, las horneamos a 190 ºC menos tiempo. Si queremos que tengan, lo que tenemos que hacer, además de poner más levadura, es dejarlas a menor temperatura más tiempo para que el copete se forme poco a poco.
  • Es importante que para el frosting tanto el queso como la nata estén fríos para que se monten más fácilmente y aguanten más tiempo. En caso de que se calienten al pasarlos por el procesador de alimentos, una vez hecho el frosting es conveniente refrigerarlo para que gane consistencia.
  • El yogur lo añadimos al final para que la textura base se forme con facilidad. Además, lo mezclamos con movimientos envolventes para no romper la textura montada que hemos conseguido al batir el queso con la nata.

INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE NUTRICIÓN:

Los cupcakes han llegado para quedarse. Atrás quedan las tradicionales magdalenas, ahora tienen un duro competidor. Ya nos hemos acostumbrado a ver diferentes decoraciones en este tipo de repostería. Es un tipo de dulce, que como nos sucede en la mayoría de productos de repostería, son densos calóricamente hablando y suelen tener una cantidad elevada de azúcar. Son elaboraciones para un consumo esporádico, celebraciones o eventos sociales. Nos ayuda el elaborarlos en porciones individuales, para poder así utilizarlos de manera ocasional midiendo el no consumir en exceso.

En esta receta usamos una base de plátano, para ayudar a reducir la cantidad de azúcar que añadimos. Podríamos incluso no usar miel y añadir pasas o dátiles, para disminuir esa cantidad aún más. Este cambio nos sirve también para el frosting, evitando así añadirle azúcar a la mezcla.

Para tener una receta vegana, podemos usar plátanos maduros, así como semillas de lino molidas para conseguir la textura de la base sin necesitar el huevo. En el frosting, usaríamos un yogur vegetal y tofu sedoso para conseguir la misma consistencia.

Si a parte del tipo de harina que usemos, el resto de ingredientes también está etiquetado sin gluten, tendríamos una alternativa apta también para población celíaca. En este tipo de elaboraciones, el resto de sabores hace que no se aprecie tanto la diferencia, por lo que no hace falta hacer dos versiones ya que apenas se notará la diferencia.

Información nutricional sobre el ingrediente destacado:

El cupcake, que en español significa literalmente magdalena, sería algo así como una porción de tarta en porción individual. Al parecerse en cuanto a presentación a los denominados muffins o magdalenas, es frecuente no apreciar las diferencias. En realidad, se le considera una porción de tarta individual porque la receta es la misma.

Es un postre clásico de Estados Unidos. Antes de que surgieran los moldes, se solían hacer en cazuelas de barro, de ahí les viene su nombre.

La base de esta receta, es una mezcla de harinas, tanto de trigo como de avena. A nivel nutricional son densos energéticamente hablando, ya que nos aporta hidratos de carbono complejos, así como una fuente de fibra si se usan integrales. El gluten nos aporta una fracción de proteína. Es cierto que los cereales no aportan una cantidad elevada de proteína como las fuentes principales, carnes, pescados, huevos y legumbres, aunque sí es una pequeña cantidad diaria relevante durante el día.
En esta receta, al tener una harina integral, nos aporta también una parte relevante de fibra, que sabemos que ayuda a tener un tránsito intestinal más fluido, así como en términos de saciedad.