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Potaje de garbanzos

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45 min
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Cómo hacer potaje de garbanzos
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Instrucciones

Tiempo de cocción: 23 min
Tiempo de preparación: 45 min

CÓMO PREPARAR POTAJE DE GARBANZOS:

  1. Para el majado: en una sartén caliente con aceite de oliva suave, freímos los dientes de ajo pelados con las rebanadas de pan hasta dorar. Los agregamos al mortero junto con las especias y majamos hasta obtener una pasta. Reservamos.
  2. Para el potaje: en una olla con aceite de oliva, rehogamos el ajo y la cebolla dulce picados. Cuando la cebolla esté transparente, agregamos el pimiento verde cortado en dados pequeños y tomate pera rallado. Removemos y cocinamos 5 minutos.
  3. Añadimos el arroz largo, el agua, la hoja de laurel y dejamos cocer durante 18 minutos hasta que el arroz esté hecho. En los últimos 8 minutos de cocción agregamos los garbanzos escurridos.
  4. Pasado el tiempo, salpimentamos el conjunto e incorporamos el majado que hemos reservado. Removemos para que los ingredientes se integren, servimos en el plato que más nos guste y… ¡a disfrutar de este potaj

CONSEJOS PARA PREPARAR UN POTAJE DE GARBANZOS:

  • Freímos el pan junto con el ajo para que ambos ingredientes cojan sabor a tostado y se complementen.
  • Gracias al majado, podemos controlar y ajustar el grado de molienda de nuestro majado. Si deseamos un potaje más denso, majaremos menos los ingredientes, y viceversa.
  • A su vez, el majado nos ayuda a espesar de manera natural un guiso, potaje, crema, sopa… Además nos ayuda a ligar salsas y reforzar guisos.
  • Podemos sustituir el tomate rallado por salsa de tomate triturado.
  • El laurel es un ingrediente fundamental en guisos y potajes de la gastronomía española. La clave fundamental de su uso es hidratarlo, para exprimir al máximo todo su aroma, entre dulce y picante.
  • Si usamos garbanzos secos, debemos recordar hidratarlos entre 48 y 24 horas antes de la elaboración de la receta.

INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE NUTRICIÓN:

Hoy venimos con uno de los platos clásicos de nuestra gastronomía: un potaje de garbanzos con verduras. Es uno de los platos completos por excelencia en nuestra cocina, ¡y lo tiene todo! Sobre todo, ahora que llega el frío, es uno de los imprescindibles en nuestra planificación semanal. Y si hacemos una olla grande, tendremos raciones para varios días.

Tenemos un aporte considerable de verduras, aunque lo podemos acompañar con una ensalada de primero. También tenemos tanto el pan como el arroz como fuentes de hidratos de carbono, y los garbanzos para aportar proteínas de calidad. Y también es un plato vegano, apto para cualquier persona y con materias primas baratas y de calidad, no podemos pedirle nada más.

Si el pan es sin gluten, y los ingredientes que tengan etiqueta, especifica que son sin gluten, tenemos también una receta apta para personas con celiaquía.

Información nutricional sobre el ingrediente destacado: 

Los garbanzos son una de las legumbres estrella en nuestra gastronomía. De hecho, su procedencia se sitúa en la zona del Mediterráneo, de donde pasó a Asia y el subcontinente indio.

Es una de las legumbres más de moda en la actualidad, gracias al auge de la alimentación vegetariana y vegana. Puede servir, tanto para guisos como el que tenemos en esta receta, para consumirlos salteados con verduras, o para elaborar humus, falafel o hamburguesas veganas. Su textura tras hervirlos nos da muchas posibilidades en la cocina para preparar infinidad de platos, ¡incluso postres! Para aquellas personas a las que le generan muchos gases, podemos quitarles la piel fácilmente con doble cocción o lavándolos bien si son de bote.

A nivel nutricional, es una fuente de proteínas de calidad. También es rico en fibra, así como vitaminas C, E y del grupo B. También nos aporta minerales como el hierro, calcio y fósforo. Cómo vemos, es uno de esos alimentos perfecto para nuestra alimentación y que tiene más posibilidades de las que podamos pensar en un principio.