Preparación
- Cómo preparar una sopa de brócoli y queso cheddar
- Picamos un diente de ajo, cortamos cebolla en juliana, zanahoria pelada en rodajas y cocinamos el conjunto en una olla con aceite de oliva y sal hasta dorar ligeramente.
- Añadimos caldo y, una vez rompa a hervir, incorporamos brócoli en arbolitos que cocemos durante 10 minutos aproximadamente.
- Añadimos nata, pimienta blanca y queso cheddar rallado y removemos hasta calentar e integrar bien todos los ingredientes.
- Servimos la sopa en un bol o plato hondo, terminamos con un poco de queso rallado al gusto y…¡lista para disfrutar!
INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE NUTRICIÓN: En invierno suelen apetecernos platos calientes, comúnmente llamados “de cuchara”. Aquí os dejamos una alternativa diferente de sopa. A nivel nutricional, tenemos un aporte de proteínas por parte del queso, junto con un aporte de grasas por parte de la nata y el aceite de oliva. Tenemos un buen aporte de verduras, pero podemos añadir una ración mayor con un primer plato. A priori, es una receta apta para personas con celiaquía, pero será mejor revisar las etiquetas para confirmar que no puedan existir trazas en algún ingrediente. También podemos hacer de esta receta, un plato más denso a nivel calórico, añadiendo hidratos de carbono. Podemos usar fideos o cualquier otro tipo de pasta, cuscús, quinoa o patata.
Información adicional sobre el ingrediente destacado: El ingrediente principal de esta receta es el brócoli. Es una de las verduras menos queridas en la gastronomía, pero esto se debe a que no la cocinamos de la mejor forma. Cuando la hervimos, tenemos una textura muy blanda, con poco color y un olor muy característico. Si usamos el brócoli de otras formas, escaldándolo, salteándolo o al horno, mejoramos sus propiedades organolépticas, y haciendo más agradable su consumo. A nivel nutricional, aporta mayoritariamente agua y fibra, siendo fuente de fósforo, hierro, magnesio y calcio. También vitaminas A y C.