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Tarta de pera y queso feta

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Natalia Sala
Natalia Sala
Natalia experta en La Cocina de Lidl

Ingredientes

Para las peras en almíbar

2 uds ud Peras Pera
(Conferencia)
500 ml ml Agua Agua
500 ml ml Sirope de agave Sirope de agave
(Ecológico)

Para la crema de queso

70 g g Mantequilla Mantequilla
4 uds ud Huevos Huevo
(Ecológicos)
250 g g Queso fresco Queso fresco
(Para untar)
100 g g Queso Feta Queso Feta
(Ecológico)
100 g g Dátiles Dátil
Canela molida Canela molida
1 uds ud Limones Limón

Para la tarta de pera y queso feta

1 paquetes paquete Masa quebrada Masa quebrada
25 g g Piñones Piñón
(Al natural)
Galletas de avena Galleta de avena
(Ecológicas)

Tarta de pera y queso feta

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1:15 h
(75)

Paso a paso

Cómo preparar tarta de pera y queso feta

1. Pincelamos un molde de tarta con un poco de aceite y colocamos la lámina de masa quebrada ajustándola al borde. Pinchamos la superficie con un palillo o tenedor y llevamos a hornear 15 minutos a 190ºC.

2. En un cazo calentamos el agua y el sirope de agave ecológico. Mientras, pelamos y laminamos las peras. Añadimos las peras al almíbar y dejamos reposar. En un vaso picador trituramos los dátiles y reservamos la pasta en un bol.

3. Mezclamos en un bol el queso fresco, el queso feta, la mantequilla a temperatura ambiente y 4 huevos, la pasta de dátil, canela y ralladura de limón. Sobre la masa quebrada que hemos dejado templar extendemos la crema de queso.

4. Sobre la crema colocamos las láminas de pera. Decoramos con piñones, pintamos con almíbar y horneamos 25 minutos a 180ºC. Fuera del horno decoramos con galleta de avena ecológica picada.

Consejos para preparar tarta de pera y queso feta

- Para cocinar la base de la tarta, antes de llevar al horno, cubrimos la masa quebrada con un disco de papel de horno y sobre este colocamos unos garbanzos secos o alubias. Así, durante el horneado no saldrán burbujas en la superficie de la masa.

- Podemos tener fruta en almíbar casera guardada en la despensa para usar en cualquier ocasión introduciendo fruta entera o troceada en tarros de cristal herméticos junto al almíbar y cociéndolos a baño maría durante 30 minutos.

- Si no disponemos de dátiles, otros sustitutos naturales del azúcar son la stevia, el sirope de arce o el azúcar de coco.

- Si queremos variar la receta para crear un postre aún más sorprendente podemos añadir otros quesos con más sabor a la mezcla, combinarán genial con el dulzor de la pera. Podemos usar por ejemplo idiazabal, queso azul o quesos ahumados.

Información adicional sobre nutrición

Cada vez son más comunes las tartas con fruta troceada, así como mezclas de sabores dulces y no tan dulces. En esta combinación, el queso es un alimento que casa muy bien con sabores dulces, por lo que es ideal en este tipo de elaboraciones.

Sabemos que no son recetas muy saludables, y que siempre es mejor consumirlas de manera esporádica y en porciones no muy grandes. Son recetas muy densas a nivel calórico, que suele incluir una cantidad elevada de azúcares añadidos, así como grasas de no muy buena calidad. Que hagamos estas elaboraciones en casa, con materias primas, podrá mejorar el perfil nutricional, pero no dejarán de ser recetas muy densas a nivel nutricional.

En esta receta, junto con ese azúcar añadido en forma de sirope agave, incluimos también fruta y dátiles, por lo que ya tenemos alimentos dulces, podríamos intentar reducir todo lo posible la cantidad de sirope para elaborar esas peras en almíbar o podríamos triturar la fruta e incluirla así para no usarla en almíbar. También tenemos una ración de proteínas, tanto por parte de los dos tipos de queso, así como de los huevos y la mantequilla. Esta última, también nos aporta una grasa, al igual que la que vendrá en la masa quebrada, lo que aumentará la densidad de la receta.

Deberíamos revisar que ningún ingrediente indique en etiqueta que contiene gluten o puede contener trazas. Podríamos una masa quebrada hecha con harina de arroz o maíz, por ejemplo. También podríamos usar quesos veganos, tofu sedoso o silken, junto con aceite de oliva en lugar de mantequilla y harina de garbanzo y agua en lugar del huevo, para tener una receta vegana.

Información nutricional sobre el producto destacado:

En esta receta, como en la mayoría de recetas de repostería, no tenemos un ingrediente principal concreto, sino una gran variedad de ingredientes. Uno de los alimentos que casi siempre se utilizan son los huevos. Nos ayudan a compactar y darle textura a la receta, así como una textura agradable y algo más esponjosa. Aunque los huevos son un alimento que se utiliza de muchas formas. Se puede hacer a la plancha, se pueden consumir duros o pasados por agua o en tortillas, tanto de verduras como la clásica de patata.

A nivel nutricional, el huevo es una proteína de calidad, que incluso se puede considerar como el estándar de calidad proteína, tanto por su composición como por su alta digestibilidad. El huevo también aporta vitaminas cómo A, D, E y B12, así como minerales como calcio, hiero o zinc. También se sabe desde hace mucho tiempo, que aporta grasas cardiosaludables, y no necesitamos limitar su consumo por temor a nuestros niveles de colesterol.

En este caso, los huevos son de los denominados ‘eco’ o ecológicos, una denominación que alude a su producción. Esta terminología, puede genera mucha confusión, ya que puede dar a entender que son mejores alimentos, más sanos y mucho mejores para el planeta que el resto de alimentos. Si es cierto, que productos de origen animal como las carnes o los huevos, si suelen ser animales que pueden tener mejores condiciones de vida que otros.

No debemos pensar que son mejores, ni que tengan más cantidad de vitaminas, minerales o alguno de sus nutrientes, ya que no es cierto. Tampoco tiene que, necesariamente, tener mejor sabor que otro producto que no sea etiquetado como ‘eco’. Y por último, tampoco tiene que tener un menor impacto ambiental, ya que puede proceder de la otra parte del mundo.